caminando de espaldas a la pared

El entorno corporativo genera mucha competitividad, y eso por lo general es bueno, pero a veces también hace que todo se vuelva una competencia donde cada uno busca su propio beneficio o destacar por encima de otro. No me gusta nada, a veces tengo esa sensación de que no puedes confiar en nadie y me da bastante asco.

En la oficina es mejor caminar de espaldas a la pared, nunca sabes por donde te puede venir una puñalada.