…there was a land called Pepperland.. Así comienza Yellow Submarine (1968), la película de los Beatles. La había visto años atrás, creo que un par de veces, o una vez completa y otra vez a trozos, pero ninguna vez me había llamado la atención. La noche del sábado pasado me tele-transporté entre sueños al escenario de la película (eso sin verla hace 10 años y sin tener ninguna referencia en el mundo real que me llevara a soñar con eso), raro-raro, todo eran colores primarios, sicodelia brotando de todas partes como flores, como colores, muchos círculos y curvas. En el sueño (y creo que no lo estoy mezclando con otros) también había un viaje, pero en avión de Madrid a Santiago (SCL) por el día, iba y volvía de un día para otro, pero todo eso daba un poco igual entre tanto color y tanto líquido colorido saliendo de todas partes.
Al día siguiente, y como soy un poco obsesivo, me levanté a buscar la película en internet, la encontré de una (al tiro, “de oneder”, enseguida) y me la bajé entre domingo y lunes. Lo más raro de todo es que no me gustan los Beatles (tal vez debería haber empezado el post por aquí), no tengo nada en contra de ellos, pero tampoco son santos de mi devoción. Me bajé la película y la vi dos veces, dos días seguidos (consecutivos), flipando (pelándola), la verdad es que flipé, la vi con cariño y la miraba como a una joya de arte moderno y me puse a hacer una web donde plasmara la esencia de esos colores, de ese olor a onírico, a drama, con sabor a azul-amarillo-rojo-y-verde, y como siempre me quedé a medias, sin concretar nada, una web a medias. Estaba pensando poner en mi página web una sección como “LABS” para exponer lo que creo qeu son discretas obras de arte digital y que tal vez debería subir a la página.
Esta semana no he estado muy liado en el trabajo y debería haber aprovechado ratos libres para definir la extraña estructura de bossanova.fm (versión 2007 de mi página favorita); estoy de lleno haciendo la nueva versión pero voy dando tumbos, con el diseño, la animación, la navegación, etc.
La iaia, la abuela de mi mujer, está en el hospital desde hace un mes y pasa de más grave a menos grave y luego de nuevo a más grave y así semana a semana. Esta semana también estaba el concierto de Gustavo Cerati, pero al final no estaban los ánimos para ir.
Esta semana me llegó una carta (ver la foto y la última línea) donde se me concedía la nacionalidad española. Esta bien, llevo casi 5 años viviendo aquí y ya estaba bien, estoy seguro que es uno de los grandes fichajes del año para el país.
Estas últimos días he estado con muchas cosas que pasan lento cuando están pasando pero que se hacen nada o poco cuando ya han pasado, no sé, es difícil de explicar y no tengo ganas de enrollarme porque quiero acabar el post ya!
Comentarios
piola
Chinito,hablas poco “pero que bien que te expresas”. A través de las fotos , a través de los colores,a través de la escritura ; expresas una lógica en diferentes lenguajes, que a uno le permite sucumbir ante tu imaginación y deseo con todo el corazón de que lo que empiezas sientas la sensación de que has entregado algo terminado ya que tantas ventanas abiertas puede dejarte una sensación de vacío lo cual dista mucho de lo que realmente estas entregando a los demás. Valora todo lo que palpas y quieras transmitir. Eso es vivir

